Tres claves para realizar un braceo correcto al practicar running

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A la hora de mejorar en nuestra carrera, o de tener una buena técnica de carrera cuando comenzamos en el mundo del running, las piernas no lo son todo. También el trabajo de nuestro tren superior (nuestros brazos y nuestro core) es importante.

Llevar un buen braceo durante la carrera nos ayudará no solo a correr más cómodos, sino también a mantener una buena postura e incluso a ser corredores más eficientes (según este estudio de 2014, el braceo en el corredor proporciona beneficios a nivel metabólico y también biomecánico).

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Realizar bien el gesto del braceo mientras corremos es relativamente sencillo y nos proporcionará diferentes beneficios. Para hacerlo de forma correcta, podemos tener estas tres claves en cuenta:

  • Brazos relajados y hombros lejos de las orejas: los brazos deben mantenerse en una postura relajada, con los codos flexionados a unos 90 grados aproximadamente, y los hombros igualmente relajados y alejados de nuestras orejas. Muchas veces, más por cansancio durante una tirada larga que por falta de técnica, tendemos a correr encorvados hacia adelante y con los hombros encogidos hacia arriba. Esto puede traducirse, con el paso de los kilómetros, en dolor en la zona alta de la espalda. Simplemente recordar cada kilómetro que nuestros hombros han de estar relajados puede marcar la diferencia.
  • Manos relajadas, sin apretar los puños: sobre todo corriendo a ritmos altos, muchos deportistas tienden a apretar los puños, creando una tensión innecesaria en manos y antebrazos que puede llegar hasta la zona de los hombros y de la espalda alta. Si no logramos ser conscientes de que vamos apretando los puños al correr, siempre podemos "entrenar" esto llevando algo blandito en la mano como una pelota anti-estrés.
  • Brazos que no sobrepasan la línea media del cuerpo: mover los brazos exgeradamente durante la carrera, lejos de ayudarnos a correr más o mejor, puede ser la causa de posibles dolores o lesiones. Los brazos deben moverse de forma natural, acompañando a las piernas, y no deben cruzarse más allá de la línea media del cuerpo. Cruzar los brazos excesivamente por delante de nuestro torso puede llevarnos a realizar una rotación con nuestro cuerpo que, además de causarnos una posible lesión, también puede hacer que seamos menos eficientes al correr.

Seguro que, si corréis con pulsómetro o reloj deportivo, el mismo os avisa cada vez que recorréis un kilómetro: podéis aprovechar este aviso del reloj para comprobar que efectivamente lleváis una buena postura y estáis realizando un buen braceo.

Imagen | Saucony

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