
El frutero José Luis Caro prueba un método para conservarlos en buen estado durante una semana
Cuando llegamos de la compra, los plátanos suelen acabar en el frutero, junto a las manzanas y el resto de la fruta. Parece el lugar más lógico, pero curiosamente, el frío puede ayudarnos a conservar su pulpa unos días más de lo habitual.
Así lo cuenta José Luis Caro, frutero al frente del establecimiento The Fruits of the World, que ha probado a guardar los plátanos en un recipiente protegido dentro de la nevera. El procedimiento consiste en cortar los extremos, colocar papel absorbente en el fondo del táper y cerrarlo, utilizando papel film en el caso de que no tenga tapa.
En el vídeo subido a sus redes sociales, el frutero asegura que los plátanos mantienen buen color después de una semana, solo reconoce una pega: "Únicamente se han resecado un poco las puntas".
El estado en el que llegan a la nevera importa. El plátano sigue madurando después de la recolección y, durante ese proceso, parte de su almidón se transforma en azúcares.
Mientras esperamos a que maduren, también importa qué tienen al lado. Según un artículo de la Universidad de Nebraska, lo aconsejable es mantenerlos separados de otras frutas que producen etileno, como las manzanas y los aguacates, ya que si juntamos todas las piezas en el mismo frutero, ese gas puede acelerar la maduración.
La misma universidad recomienda dejarlos madurar a temperatura ambiente y refrigerarlos cuando alcancen el punto deseado para conservarlos unos días más. Sin embargo, advierte de algo que puede despistar al abrir la nevera: la piel se vuelve marrón mientras el interior puede seguir claro. El aspecto de la cáscara y el de la pulpa pueden cambiar a ritmos distintos.
Si ya están maduros y no vas a consumirlos, congelarlos pelados y troceados es otra opción. Basta con guardarlos en una bolsa de congelación para tenerlos disponibles cuando los necesitemos.
Foto | DAP
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