¡Cuidado con la publicidad engañosa en los anuncios de deporte!

El culto al cuerpo es algo que cada día está más a la orden del día. Es muy raro aquel que no se preocupa por su aspecto físico y busca acabar con esos kilos de más que le perturban. A pesar de todo existen muchas personas que no son amantes de las actividades deportivas y que no están concienciados de que para obtener los resultados buscados es necesario trabajar. Este tipo de personas son las que por norma general acaban cayendo en la trampa del culto al cuerpo. Un claro ejemplo de esto son las máquinas milagrosas que anuncian por la tele y de las que debemos desconfiar.

En televisión constantemente estamos bombardeados con anuncios de todo tipo de productos encaminados a la mejora del nuestro cuerpo. Es cierto que muchas personas prefieren recurrir a este tipo de promociones en las que se nos prometen resultados de infarto en muy cortos periodos de tiempo, algo que como ya sabemos, está reñido con la realidad, pues todo proceso lleva su tiempo y más cuando se trata de nuestro cuerpo.

Un dato que debemos tener en cuenta para desconfiar de esta publicidad que nos quiere vender una máquina revolucionaria y eficaz con el organismo es que casi todo este tipo de aparatos está concebido para realizar un movimiento o centrar todo el desarrollo del ejercicio en una determinada parte del cuerpo, por lo que solamente con ese aparato nunca se conseguirá tonificar todo el cuerpo al completo, y mucho menos con el mismo movimiento repetitivo una y otra vez. Estas máquinas en cambio, se nos venden como la panacea y el aparato definitivo para ponernos en forma y desarrollar unos músculos fuertes y voluminosos.

Esta falsa creencia está potenciada siempre con el uso de modelos que presentan un cuerpo curtido a base de deporte habitual en el que no solamente han realizado un solo ejercicio para estar así, ya que para conseguir un cuerpo proporcionado y armónico es necesario que trabajemos todas las partes de la misma forma, y nunca podemos centrarnos solo en un ejercicio, pues aunque involucre otras partes, siempre será de forma secundaria e indirecta, nunca se desarrollará como es debido.

Otro punto en común que tienen estos productos que se anuncian por televisión es que están abalados avalados por estudios o determinadas instituciones que en la mayoría de los casos no existen o se trata de organismos menores que no tienen una fiabilidad científica ni deportiva suficiente para erigirse como prescriptores de nada en concreto. Por ello es importante que no nos dejemos llevar por estos reclamos, y tengamos presente que el cuerpo deseado se logra con paciencia y trabajo constantes.

Imagen | mzacha

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