Si los cereales no son saludables, ¿qué desayuno?: 19 opciones sanas y sin azúcar añadido

Se ha dicho hasta la saciedad que el desayuno es la comida más importante del día porque el cuerpo lleva varias horas sin comer y además estamos en un estado hipercatabólico.

Pero para nada es así. Hay muchos estudios que muestran que consumir cereales azucarados para desayunar, disminuye las probabilidades de padecer sobrepeso y obesidad. Pero cuando vemos los estudios más en profundidad, vemos que están financiados por la industria de los cereales.

Por otro lado, hay estudios no financiados y sin conflicto de intereses que muestran que consumir este tipo de productos sí aumentan las probabilidades de padecer este tipo de problemas en el futuro.

Pero, si no consumimos cereales de desayuno, ¿Qué podemos desayunar?. Aquí os dejamos 19 recetas buenísimas de desayuno para que las podáis disfrutar.

Smoothie bowl de plátano, fresas y queso fresco con avena

Ingredientes

Para 1 personas
  • Plátano 100 g
  • Fresa o fresón 120 g
  • Queso fresco batido desnatado 120 g
  • Copos de avena 30 g
  • Mantequilla de cacahuete 15 g
  • Coco rallado 5 g
  • Semillas de chía 10 g
  • Almendras 10 g
  • Lima 20 g

Cómo hacer Smoothie bowl de plátano, fresas y queso fresco con avena

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 10 m
  • Elaboración 10 m

La receta no podría ser más sencilla. Podemos prepararlo con batidora de vaso tipo blender, de brazo estilo minipimer o con una picadora o procesador de alimentos. Mejor hacerlo en el momento de consumir, aunque también se puede hacer la base y añadir los toppings al servirlo.

Cortar el rabito de las fresas y lavar bien, secándolas con suavidad. Trocear. Pelar el plátano y cortar en rodajas. Se puede congelar cortado una media hora antes para que la textura sea más espesa y fría, aunque no es necesario. Colocar estas frutas y el queso fresco en la batidora, añadir la cucharadita de crema de cacahuete o almendra, los copos de avena, la vainilla y el zumo y ralladura de la lima lavada.

Triturar todo muy bien, en varias tandas y removiendo si fuera necesario, hasta conseguir una buena textura homogénea. Ajustar la cantidad de queso o de avena al gusto, si queremos que sea más espeso. Llevar a un cuenco y decorar con una fresa extra lavada y laminada, frutos del bosque o alguna otra fruta fresca o congelada. Añadir las semillas que se prefieran (en mi caso, sésamo negro y cáñamo), copos de avena finos y almendras o nueces.

A mí me gusta tomar este smoothie bowl de fresas, plátano y avena con queso fresco en el desayuno o a media mañana, pero también es estupendo para reponer fuerzas a la hora de la merienda. Incluso se puede disfrutar como postre o para empezar cualquier almuerzo, yo no tengo problemas en comer fruta a cualquier hora del día. Sienta muy bien después de una sesión deportiva en estos días en los que ya aprieta el calor.

Otros desayunos saludables

Smoothie bowl verde de kiwi, rúcula y avena: Este smoothie bowl verde con kiwi, rúcula y avena sienta de maravilla a primera hora o a media mañana, según sea nuestra rutina de desayunos, aunque también me gusta tomarlo para merendar cuando el cuerpo pide energía extra. La base se puede hacer con antelación y añadir los ingredientes extra en el momento de servir.

Açaí bowl: Al ser una elaboración tan sumamente completa y nutritiva, el açai bowl no necesita de mucho acompañamiento. Una taza de café o té si lo tomamos para comenzar el día y aguantaremos llenos de energía hasta la hora de la comida. Perfecto para los desayunos de diario y la vuelta al cole.

Smoothie bowl vegano de piña y coco con frutos rojos: Este smoothie bowl es una buena fuente de potasio y también es fuente de antioxidantes, grasas buenas, magnesio y azúcares naturales, pues como habréis notado, no es necesario añadir ningún tipo de endulzante a la receta.

Tostadas de aguacate, bacalao ahumado y cintas de espárragos: Estas tostas de aguacate, bacalao ahumado y cintas de espárragos son un buen aperitivo para tomar en un almuerzo o también en un desayuno tardío junto con otros platos de picoteo. Otra opción es degustarlas como primer plato o aperitivo o como parte de una cena fría, por ejemplo con una ensalada o una tabla de quesos.

Tostadas de de crema de aguacate y queso con zanahoria marinada y anchoas: Lo mejor es servir estas tostas de crema de aguacate y queso con zanahoria marinada y anchoas en el momento, para conservar el pan muy crujiente y la crema de aguacate lo más fresca posible.

Tosta de aguacate, tomate, yogur y pistachos: Esta tosta o tostada de aguacate es estupenda para arrancar el día, preparar en un domingo de amanecer perezoso o disfrutar en el almuerzo de media mañana, incluso como parte de una cena de picoteo con las manos. Se puede acompañar de café, zumo, una infusión o, ya a partir de medio día, una caña o refresco, aunque el agua mineral siempre será la opción más saludable.

Tosta de aguacate, plátano y miel: La gran virtud de tostas o tostadas como estas es que se prestan para consumirlas a cualquier hora del día. Dependiendo del tamaño de las raciones pueden ser un desayuno muy nutritivo, almuerzo o comida más ligera, merienda o incluso un capricho de cena. La combinación de ingredientes salados y dulces también resulta versátil en su maridaje, pues están muy ricas con café, una bebida vegetal, zumo de naranja o un batido.

Tostas de aguacate cremoso, atún y mango en pan de centeno: Como comentaba al principio, estas tostas de aguacate cremoso, atún y mango con centeno se adaptan a cualquier momento del día, según nuestras necesidades. En el desayuno o a media mañana es muy saciante y te deja satisfecho y lleno de energía durante horas, pero también son estupendas para cenar porque no resultan pesadas. En formato mini podrían ser un estupendo aperitivo a modo de canapé si tenemos invitados en casa.

Tostadas crujientes de aguacate con tahina, rabanitos y semillas: Para el desayuno, la merienda, una cena suave o para reponer energías cuando lo necesitemos, estas tostas de aguacate y tahina son una opción perfecta a cualquier hora del día. Hay que comerlas recién hechas para mantener la frescura de sus ingredientes y la textura crujiente del pan, pues es gran parte de su encanto. Podemos tomarlas con nuestro café o infusión de la mañana, fruta fresca o un yogur natural, o tomarlas junto a una ensalada.

Galletas de avena y yogur sin azúcar: Tal y como comentaba al principio, estas galletas de avena y yogur sin azúcar son muy versátiles a la hora de tomarlas, perfectas para el desayuno o recargar energías en la merienda. En un recipiente hermético aguantan bien varios días. Podemos hacer porciones mucho más grandes y planas para transformarlas en una especie de tortitas que podemos coronar con queso fresco, un paté vegetal o fruta fresca.

Muesli Bircher: Este muesli Bircher nos aguantará en perfecto estado durante cuatro días en la nevera, tan solo que la manzana puede ser que se oxide un poco y cambie ligeramente de color. Así que podemos preparar una noche multiplicando la cantidad de ingredientes para varios, o si solo lo tomamos nosotros en casa, para cuatro desayunos.

Quinoa con chocolate amargo y fruta: Uno de los granos que más beneficios aportan a nuestro organismo es la quinoa, por lo que empezar el día con un buen plato de ésta sin duda nos llenará de energía; además, está considerado como un superalimento que aporta mucho sabor combinado con los ingredientes que más nos gustan.

Tortitas de calabaza y avena: Estas tortitas de calabaza y avena son muy básicas y admiten casi lo que nos apetezca. Están buenas con frutos rojos y un poco de coco rallado por encima, pero también están buenas con compota de manzana, mantequilla de cacahuete cremosa sin azúcar, queso fresco o yogur, etc.

Avena horneada con arándanos, fresas y almendras: Esta avena horneada con arándanos, fresas y almendras es un desayuno estupendo ya sea tomándola sola o sirviéndola en un cuenco con yogur, leche o bebida vegetal. Se puede tomar templada o fría, y las sobras se pueden guardar bien tapadas en la nevera.

Tortitas fitness de chocolate, plátano y avena: Plátano y chocolate es una combinación ganadora. Bien pensado, no se nos ocurre ninguna fruta que no se pueda emparejar con un buen chocolate negro, pero en este caso tenemos una unión que siempre triunfa con golosos de todas las edades, como demuestra la receta de hoy.

Soufflé de avena, leche de coco y frutos rojos: Podemos acompañarlo con más frutos rojos frescos, para que hagan contraste con la fruta cocinada, o añadir unos frutos secos tostados que darán un toque crujiente. Marida muy bien con café caliente o frío, té o infusión, o un zumo casero de naranja.

Galletas de avena y frutos secos sin azúcar: Son perfectas para el desayuno, pero la verdad es que estas galletas de calabaza y frutos secos sin azúcar se pueden tomar a cualquier hora, como snack o picoteo saludable, de merienda o acompañando un almuerzo de media mañana si vamos flojos de energías.

Porridge escocés con mango caramelizado: Es indiscutible que el mejor momento para disfrutar del porridge escocés con mango caramelizado es el desayuno. La carga energética que lleva y su combinación de nutrientes lo convierten en la manera más completa de empezar el día.

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