Los nutricionistas recomiendan: los huevos fritos perfectos no se acompañan con bacon, sino con tiras de pollo y espinacas

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Sustituir el bacon por pechuga de pollo y añadir espinacas permite preparar un plato rico en proteínas, con más verduras y menos carne procesada

Redacción Vitónica

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Aunque los huevos fritos con bacon son una combinación habitual en muchos desayunos, no es una de las más recomendables desde el punto de vista nutricional. Sin embargo, si sustituyes la carne procesada por tiras de pollo y añades unas espinacas, lo que consigues es un plato sabroso con proteínas y mayor presencia de verduras.

Así, la diferencia principal está en el acompañamiento. Mientras que el bacon suele contener cantidades elevadas de sal y grasas saturadas, la pechuga de pollo aporta proteínas con poca grasa. De esta forma, sustituir un ingrediente por otro encaja con las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón, ya que aconseja limitar las carnes procesadas y priorizar fuentes de proteínas menos grasas.

Por qué acompañar los huevos fritos con pollo y espinacas

Acompañar los huevos (proporcionan proteínas de alto valor biológico) con pollo permite aumentar su contenido proteico. Así, hablamos de una combinación interesante para quienes entrenan fuerza y buscan mantener o desarrollar masa muscular, siempre y cuando se integre dentro de una alimentación adecuada a sus necesidades energéticas.

Las espinacas actúan como un complemento perfecto para el plato gracias a su fibra, folatos, vitamina K y otros micronutrientes. Por ello, además de aportar variedad, permiten incorporar verduras a una preparación que suele centrarse en alimentos de origen animal, razón por la que su presencia contribuye a mejorar la calidad nutricional del conjunto sin complicar demasiado la receta.

A todo lo mencionado hay que sumarle que reducir el consumo habitual de bacon también tiene ventajas a largo plazo. La Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, señala que existen múltiples evidencias que confirman que aumentar el consumo de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. Esto no significa que comer bacon de vez en cuando provoque la enfermedad, pero sí conviene moderar su presencia en la dieta para evitar riesgos.

Para preparar esta alternativa, basta con cocinar unas tiras de pechuga de pollo a la plancha, saltear ligeramente las espinacas y freír los huevos con una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra. El resultado es una comida rica en proteínas, que se puede adaptar a distintas cantidades y disfrutarse tanto en el desayuno como en el almuerzo o la cena.

Foto | Canva

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