Ejercicio tradicional encaminado a quemar grasas

Habitualmente estamos viendo nuevas técnicas de entrenamiento con un objetivo en común, quemar el mayor número de grasas. Es cierto que cada vez son más las técnicas encaminadas a una correcta tonificación mientras conseguimos quemar más calorías, pero no hay que perder de vista los ejercicios tradicionales. Por ello en este post queremos defender el ejercicio tradicional encaminado a la quema de grasas.

Antes de nada hay que tener claro lo que es entrenamiento tradicional. Normalmente lo solemos llamar así a cualquier ejercicio que realizamos con mancuernas y con nuestro propio cuerpo. Por ejemplo, las elevaciones laterales de hombro o las sentadillas son ejercicios tradicionales que casi siempre suelen incluirse en las rutinas de entrenamiento encaminadas a conseguir una correcta hipertrofia muscular.

Consumir más energía

Es cierto que entrenar de este modo hace que quememos calorías y que al aumentar las fibras musculares conseguiremos que nuestro organismo consuma más energía estando en reposo, pues es cierto que tiene muchas más fibras a las que alimentar. Pero a pesar de esto a veces no es suficiente y por ello es necesario recurrir a otras opciones. Pero no siempre hay que ir a las más radicales, ya que podemos aprovechar las rutinas convencionales para quemar más y aumentar así los efectos.

La clave para conseguirlo será convertir un tipo de ejercicio anaeróbico en aeróbico. De este modo lo que realizaremos será un entrenamiento habitual con cargas, haciendo así que nuestros músculos trabajen y se tonifiquen, pero la manera de hacerlo será la que nos va a ayudar a aumentar la quema de grasas. En este caso evitaremos las cargas elevadas, como solemos utilizar en épocas de crecimiento muscular, para sustituirlas por otras más livianas que nos permitan realizar el ejercicio de una manera más ágil y correcta.

Realización de circuitos rápidos

En eso consistirá precisamente este modo de entrenar y quemar más grasas con ejercicios convencionales. Es decir, lo que vamos a hacer va a ser elaborar un circuito con una serie de ejercicios, por ejemplo 6 diferentes en los que realizaremos unas 15 repeticiones por serie. Es necesario que antes de empezar tengamos cada ejercicio bien pensado y dispuesto todo lo necesario para su ejecución, ya que apenas vamos a descansar entre series.

Lo que haremos será concentrar la acción en el tiempo para aumentar la intensidad y las repeticiones. El modo de hacerlo será realizar la mayoría de series del circuito que podemos en unos 20 minutos. Es decir, ejecutaremos una serie de un ejercicio para realizar otra, y así hasta completar el circuito y volver a empezar. Entre cada serie podemos descansar como máximo 60 segundos. Si no podemos, lo ideal es disminuir la carga en vez de realizar mal el ejercicio y correr el riesgo de lesionarnos.

Trabajando de esta forma lo que conseguiremos será aumentar la combustión de grasas del cuerpo sin dejar de lado la tonificación del organismo. Este tipo de entrenamiento lo podemos hacer con ejercicios que toquen todas las partes del cuerpo o centrarnos cada día en una parte del mismo. Eso sí, se tratará de entrenamientos que realizaremos en épocas de definición, alternos con los tradicionales de siempre y con actividad aeróbica convencional.

Imagen | Dain Sandoval

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