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¿Trabajas de noche? Consejos para dormir de día

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Stéfan
Trabajar durante la noche implica alterar las costumbres establecidas o ritmos biológicos coherentes, dado que lo normal es que la noche sea para descansar y el día para realizar actividades físicas y mentales. Personal de hostelería, vigilancia, limpieza, policía, servicios sanitarios... son algunos de los profesionales que se ven obligados a desarrollan sus funciones en turnos nocturnos variando el ciclo habitual y provocando cambios en su cuerpo tanto a nivel físico como psicológico afectando a su capacidad de concentración, sueño de mala calidad o malestar.

Los horarios laborales nocturnos pueden afectar a la cantidad y calidad del sueño con las consecuencias que conlleva a nivel familiar, social, cansancio físico y cambio de carácter. Por lo que paliar el desfase que produce un trabajo nocturno es una tarea que ha de tomarse con disciplina, a fin de que el organismo alcance un nivel de descanso tan equilibrado que no llegue a perjudicar ninguno de los anteriores ámbitos.

El reloj biológico

Dormir es necesario para todos los seres vivos. El cuerpo humano está regulado por un "reloj circadiano" interno, relacionado con la luz y la oscuridad de la naturaleza. El reloj regula ciclos como la temperatura del cuerpo, hormonas o frecuencia cardíaca entre otros.

Los ritmos circadianos son las variaciones de algunas constantes biológicas en función del tiempo, como el ciclo sueño-vigilia que provoca que el ser humano desee y asocie dormir por la noche y tener actividad bajo los efectos de la luz solar.

Las personas que trabajan en estos turnos tienen retrasado su ciclo de sueño, dado que el momento en que su organismo necesita descansar se ha variado. Los efectos de este desfase son los que debemos intentar subsanar a fin de evitar consecuencias no deseadas.

Lee Jordan

Algunas soluciones prácticas

Dado que en estos casos, una parte importante del ciclo del sueño se esta alterando, es fundamental tomar en serio las horas de descanso y mantener una disciplina, estableciendo unos horarios habituales. Una vez que se llegue a casa se deben respetar las horas de descanso concibiéndolas como una prioridad tanto para vosotros como para quienes os rodean. Vuestro sueño ha de ser fundamental ya que de su calidad va a depender vuestra armonía, salud y relaciones.

Debéis estipular una hora fija para despertar y levantaros, que se debe respetar. Recordad que el tiempo destinado al descanso debe cumplir, como mínimo, 7 horas de sueño ininterrumpidas. El hecho de que vuestro horario sea diferente al convencional no debe repercutir en dormir menos horas de las necesarias. Asimismo es importante acostarse en cuanto lleguéis de trabajar.

Es primordial crear un marco que recree la noche con oscuridad y silencio. Pese a evitar ruidos domésticos, durante el día existen otros medioambientales como el tráfico, que no se producen durante la noche, por lo que no descartéis la utilización de unos tapones para los oídos. En el caso de no poder evitar que la luz entre en vuestra habitación podéis recurrir a hacer uso de un antifaz.

Avisar al conserje, desactivar el telefonillo y poner un aviso en la puerta para que repartidores y amigos no llamen al timbre son medidas efectivas. Los aparatos eléctricos como teléfonos, despertadores, electrodomésticos deberán estar desconectados hasta la hora fijada para levantarse.

La familia, amigos y entorno deben tomar conciencia para ajustarse y respetar vuestro horario diferente, cumpliéndolo y respetándolo de la misma forma que los convencionales, dado que se trata de vuestra rutina. Cuando confeccionéis vuestra agenda no olvidéis programar todas vuestras citas, actividades sociales y domésticas a partir de una hora.

Conseguir dormir y tener un horario debe ser lo más importante. En casa, debe reinar un ambiente silencioso y tranquilo durante vuestras horas para dormir. Y no debéis olvidar la prioridad: conseguir una rutina estable que os permita descansar adecuadamente; en la que será fundamental vuestra voluntad y la colaboración de cuantos os rodean.

Imágenes | Stéfan, Lee Jordan

Más información | http://www.duermemejor.com/

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