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Ejercicio cardiovascular vs. aeróbico, ¿realmente hay una diferencia?

Ejercicio cardiovascular vs. aeróbico, ¿realmente hay una diferencia?
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¿Ubicas las diferencias entre un entrenamiento cardiovascular y uno aeróbico? Tal vez sí, porque los has sufrido, aunque también disfrutado -seamos sinceros-.

Pero vayamos por partes, el cardio es el ejercicio que acelera tu corazón, te hace respirar agitadamente, incrementa la temperatura de todo el cuerpo y te hace sudar. En pocas palabras, te exige más de lo normal.

Este te mantiene saludable, pues fortalece los pulmones y el corazón; reduce la frecuencia cardiaca en reposo e incrementa el número de glóbulos rojos. Incluso, te podría ayudar a mejorar tu salud mental y memoria, además de reducir tu estrés, riesgo de depresión y diabetes.

Por otro lado, se entiende como ejercicio aeróbico al que eleva tu frecuencia cardiaca del 60 al 80% de su capacidad máxima. Este es un rango que va de moderado a muy intenso. Trabajar en diferentes zonas de esfuerzo aporta diferentes beneficios a tu salud y rendimiento físico.

Monitorear la frecuencia cardiaca te permitirá saber a qué ritmo está trabajando tu corazón. Existen algunas caminadoras con la capacidad de aportar esta información. Si vas a un gimnasio como Sports World, búscalas, debe haber alguna.

Debes saber que a diferentes ritmos cardiacos, tu cuerpo se comporta distinto: metaboliza más glucógeno o grasa y mejora determinadas capacidades atléticas. Saberlo te podría ayudar a plantear objetivos claros en las rutinas, así como evitar sobreentrenarte.

Frecuencia cardíaca máxima

Ritmo Cardiaco monitor

La frecuencia cardiaca máxima (FCM) es distinta para cada persona, varía de acuerdo con el entrenamiento y la genética. Solo se puede medir de forma exacta en un laboratorio de rendimiento deportivo.

Pero no todos tenemos acceso a esas pruebas, por eso existen fórmulas para calcularla en casa. La fórmula más popular es: 220 menos tu edad. Claro que hay que decir que no es la más acertada. Una actualización de 2001, hecha por Tanaka, propone: 208- (0.7 x edad). Otra de 2007 recomienda: 207- (0.7 x edad). Una posible solución es sacar las tres y promediarlas.

Ya que tengas tu frecuencia cardiaca máxima, ingrésala a tu reloj con pulsómetro y úsala para conseguir tus objetivos con la guía de un entrenador personal.

Tomemos en cuenta que el entrenamiento aeróbico se presenta cuando se está entre el 60 y el 80% de la frecuencia cardiaca máxima (FCM); es decir, en las zonas 1 y 2 de frecuencia cardiaca.

Zona de entrenamiento cardiovascular

Entrenamiento cardiovascular
  • ZONA 1: 60-70% de tu FCM

Ritmo suave de recuperación Entrenar en esta zona mejora la habilidad de tu corazón para bombear sangre hacia los músculos y la capacidad de estos para usar el oxígeno. Tu cuerpo se volverá más eficiente y aprenderá a metabolizar la grasa como fuente de energía.

Aprovéchala para realizar tu calentamiento y enfriamiento, o hacer todo tu entrenamiento cardiovascular si estás comenzando con este tipo de ejercicio o volviendo tras un largo periodo de inactividad.

ZONA 2: 70-80% de tu FCM

  • Zona aeróbica Es la frecuencia más efectiva para desarrollar capacidad aeróbica y fuerza musculoesquelética. Incrementa la capacidad cardiorrespiratoria, que es tu habilidad para transportar sangre oxigenada a los músculos y dióxido de carbono fuera de las células.

Aprovéchala para las distancias largas y los trotes de recuperación. La mayoría de los teóricos recomiendan correr la mayor parte de tu entrenamiento (80 a 90%) en esta zona.

Complementar el trabajo cardiovascular con entrenamiento de fuerza te ayudará a tener buena masa muscular, poca grasa, un cuerpo saludable y, sobre todo, el mejor estado de ánimo. Pruébalo este mes y siente la diferencia desde el primer día.

Ahora que conoces las diferencias, ajusta tus objetivos y rutinas de entrenamiento.

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