Los ultraprocesados del supermercado, ¿son honestas sus etiquetas?

Cada vez son más las personas que se preocupan por su alimentación y nosotros en Vitónica queremos ir un paso por delante en este asunto, ya que debido a la gran demanda de productos saludables y al mayor conocimiento sobre alimentación hacen que nos fijemos más en lo que nos llevamos a la boca. Por ello en esta ocasión nos vamos a detener en los alimentos procesados que encontramos en los supermercados. Concretamente en su etiquetado y en cómo puede llevarnos a engaño.

Antes de nada es importante que tengamos en cuenta que por normativa todos los productos deben estar perfectamente etiquetados con los ingredientes y valores nutricionales de los mismos. Este etiquetado es lo que muchas veces delata las verdaderas cualidades de un alimento procesado, y por ello nosotros queremos hacer hincapié en este punto, sobre todo en saber si son o no honestas las etiquetas que nos encontramos a diario en los productos procesados que vemos en el súper.

Algunos apuntes sobre etiquetas

Cuando hablamos de etiquetas nos referimos a todos los mensajes que aparecen en los envases de los alimentos procesados que tenemos en los supermercados. Todas esas informaciones se refieren al producto, a su elaboración, a los ingredientes que contiene, al aporte nutricional que nos da... Pero este etiquetado no siempre es fidedigno, y por ello es necesario saber diferenciar entre unos y otros, además de la importancia que tiene saber interpretar cada etiquetado por su importancia.

Las etiquetas son obligatorias y están para ayudarnos a comprender las cualidades de un producto, aunque a veces cuentan verdades a medias

Para conseguir que seamos casi especialistas en etiquetas y no dejarnos engañar por las primeras impresiones, en Vitónica os queremos dar algunas claves para poder diferenciar los productos que nos nos convienen de los que sí. Ante todo es importante que tengamos en cuenta que no siempre hay que hace caso a ciegas de las etiquetas, o si lo hacemos, que sepamos todo acerca de ese producto analizando todo el etiquetado, pues a veces nos vamos a llevar más de una sorpresa.

En primer lugar vamos a diferenciar los diferentes tipos de etiquetados que contiene un alimento procesado que podemos encontrar en cualquier supermercado. Por ello tenemos varios tipos de etiquetado. Las etiquetas promocionales que resaltan los valores del producto, el listado de ingredientes, el modo de uso y la tabla nutricional, así como la fecha de envasado y de caducidad.

Etiquetado promocional del producto

En primer momento nos vamos a detener en el etiquetado promocional de producto. Estas etiquetas son las más visibles de todas y en ellas se suele destacar lo más valorable del alimento. Se trata de un etiquetado enfocado al consumo y es el que más confusión puede trasmitir al consumidor. Sobre todo porque este etiquetado lo que busca es llamar la atención para que el consumidor se decante por ese producto frente a su competencia.

Normalmente este etiquetado resalta valores como lo natural del producto, lo sano, el uso de materias primas de primera calidad, si es un producto ecológico o biológico... Pero este etiquetado no siempre resulta ser del todo fiable, ya que está pensado para vender más y sobre todo para competir en el lineal del supermercado junto a la competencia para lograr que nos decantemos por ese y no por otro producto.

Junto a esto los colores del envasado están perfectamente estudiados para trasmitirnos un sentimiento u otro, al igual que las imágenes que aparecen. Por ejemplo los tonos verdes y las imágenes de flores, vegetales... siempre se atribuyen a productos más naturales y por lo tanto asociados a saludables. Otro ejemplo es poner la fruta o la oliva para alimentos que llevan ese tipo de aceite o este tipo de alimento... Son algunos de los ejemplos que podemos ver diariamente y que no deben influirnos.

Las etiquetas promocionales solo destacan un valor que a veces oculta mucho más detrás

Ante todo es necesario que sepamos que simplemente se trata de reclamos enfocados en llamar nuestra atención. Por ello a la hora de decantarnos por un alimento procesado es necesario que ahondemos mucho más. Sobre todo lo que vamos a recomendar es leer los ingredientes que se han utilizado en su elaboración.

Etiquetado de ingredientes

Precisamente las etiquetas de los ingredientes deben ser totalmente reales, ya que es un contenido útil para personas alérgicas a un determinado tipo de alimento o intolerantes. Pero a pesar de esto es importante que sepamos cómo leer este tipo de información, pues a veces no es tan sencillo como parece.

Los ingredientes los nombran simplemente, pero en la mayoría de los casos no ponen las cantidades ni las dosis de cada uno de ellos. Por ello los que primero aparecen son los que están en mayor proporción en la receta. Nosotros recomendamos leer todos los ingredientes con detenimiento, ya que es necesario estar informados de todo lo que lleva ese alimento que vamos a consumir.

La importancia de conocer los ingredientes detalladamente para saber lo que un producto realmente contiene

Con respecto a los ingredientes debemos desconfiar de los alimentos que contienen muchos ingredientes dispares, y sobre todo saborizantes y aromas, ya que es un signo de que el alimento base no es de alta calidad. Lo mismo sucede con los aceites utilizados, pues si no lo especifica el etiquetado es mejor dejar de lado ese alimento, pues es importante que sepamos el tipo de aceite que vamos a ingerir y la procedencia. Un dato importante a tener en cuenta son el contenido en azúcares, pues muchos alimentos los llevan sin que lo sepamos o en espesantes y demás...

La fecha de caducidad y el tipo de envase

A veces para obtener una determinada consistencia del producto, o una larga fecha de caducidad, se utilizan demasiados conservantes de origen químico. Por eso es importante que también tengamos en cuenta la fecha de caducidad y sobre todo la manera de envasar ese alimento. Para ello vamos a pasar a otro etiquetado a tener en cuenta, la fecha de caducidad, que unida al tipo de envase nos dará una idea de si el producto es más o menos natural, es decir, si tiene más o menos química para alargar la conservación.

La fecha de caducidad de un alimento procesado está marcada por como está conservado. El envase y los conservantes que se añaden son la clave. Las conservas de lata o cristal suelen tener una fecha más larga en el etiquetado porque están conservadas al vacío y en su mayoría se trata de alimentos que tienen menos conservantes y su método de preservación es más tradicional.

La fecha de caducidad y el envase son muy importantes para saber más sobre un alimento procesado

En cambio, alimentos procesados que tienen una fecha larga y están en envases plásticos suelen llevar un proceso de conservación más químico. En la etiquetas de ingredientes lo podremos comprobar y por ello es necesario que le prestemos atención a este punto. Lo mismo que los alimentos que tienen una fecha corta de caducidad, seguramente apenas llevarán conservantes artificiales, algo que comprobaremos también en la tabla de ingredientes.

Tabla de valores nutricionales

Por último otro etiquetado a tener en cuenta es la tabla de valores nutricionales del alimento. Por norma en España todos los alimentos procesados deben contener esta tabla con dos anotaciones, los valores por cada 100gr. de producto y el total de la dosis recomendada para una persona. Esta tabla está elaborada por nutricionistas y nos muestran las principales cantidades de nutrientes que nos aportan y el porcentaje del total de producto.

Esta tabla es un indicador perfecto del balance del alimento, y sobre todo en algunos aspectos como los azúcares y las grasas debemos tenerlos en cuenta. Sobre todo en el tema de los azúcares nos servirá para saber el porcentaje de producto que ocupan, pues siempre suelen ser refinados y poco convenientes.

En lo que se refiere a las grasas, en la tabla nutricional nos suele diferenciar entre la calidad de las mismas. Siempre se discrimina entre grasas saturadas, monoinsaturadas o polinsaturadas, así como omega-3... De este modo sabremos la cantidad de grasa y la calidad de la misma que nos estamos llevando a la boca.

los valores nutricionales como uno de los mejores indicadores de un alimento para conocerlo bien

Algunas consideraciones generales sobre el etiqueado

A pesar de todo las etiquetas nos ayudan si las sabemos usar en su totalidad, pero a día de hoy siguen mostrando una información sesgada del producto. No mienten, pero no dan toda la información completa de lo que contienen. Por ello nosotros queremos destacar algunas consideraciones generales en lo que a etiquetado se refiere y consumo de alimentos procesados:

  • Siempre que leemos la etiqueta de un alimento procesado debemos hacerlo con reservas y ahondar más en los ingredientes y en la procedencia de los mismos. A priori siempre es mejor desconfiar de la comida procesada y decantarnos más por alternativas más reales que preparemos nosotros mismos a partir de ingredientes frescos.

  • A pesar de que los productos procesados incluyen todos los ingredientes, apenas se da información de cantidades y calidad de los mismos. Por este motivo es mejor decantarnos por alimentos que contengan pocos ingredientes y sencillos. Cuando alguno de los que se incluyen nos parece sospechoso o no sabemos lo que es, es mejor desechar ese alimento.

  • En cuanto al contenido nutricional, es una guía perfecta para saber lo que nos llevamos a la boca, pero eso no quita para que un alimento contenga muchos aditivos, aromas o conservantes químicos. No se justifica, por ejemplo, que un alimento nos aporte muchas proteínas si luego está cargado de aditivos artificiales que no dejan de ser algo artificial y no del todo beneficioso para el organismo.

  • Es importante que el envase sea el adecuado y cumpla las normas, pues no siempre son los más apropiados. En el caso de las latas pueden soltar metales pesados que hacen que los consumamos al consumir el alimento. Lo mismo sucede con los envases de plástico que contienen PVC y que no son para nada los más adecuados para incluir en su interior un alimento procesado.

  • Siempre es mejor decantarnos por alimentos naturales de procedencia natural y en los que controlemos lo máximo que podamos todo lo que lleva en su fórmula. Dentro de lo que sea posible es mejor que seamos nosotros los que elaboremos nuestra propia comida y así saber a ciencia cierta lo que estamos comiendo.

imágenes | OCU.org; Maruchan; Knorr; IStock

Video | Youtube/ Vitonica

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