
El verano y las vacaciones son meses en los que nuestra actividad física se reduce, pues en la mayoría de los casos dejamos de asistir a nuestro centro deportivo y es una época en la que llevamos a cabo un paréntesis en nuestro entrenamiento.
Septiembre es sinónimo de vuelta a la rutina. Regresamos al trabajo y también volvemos a retomar nuestro entrenamiento después de un tiempo sin llevarlo a cabo. Es por esto que tenemos que tener en cuenta algunos puntos principales para evitar lesiones.



