
Muchas veces cuando realizamos ejercicio, y sobre todo si no estamos acostumbrados a llevarlo a cabo, aparecen dolores musculares conocidos como agujetas. En muchos casos son tan intensos que pueden producir hasta la inmovilidad temporal de la zona afectada.
Uno de los remedios tradicionales, y el más extendido que se ha utilizado para acabar con las agujetas es la ingesta de agua con azúcar, en ocasiones se le añadía zumo de limón. Lo que se pretendía con esto era eliminar los cristales de ácido láctico que se formaban en el músculo y que eran los causantes de las agujetas. Numerosos estudios han demostrado que esto no es así, y que ingerir esta bebida no sirve de nada.




