
Relajarse y desconectar es tan importante para la salud como cuidarse con deporte y dieta sana. Todos nos podemos tumbar en nuestro sofá o darnos un baño relajante, pero he descubierto algo realmente apetecible y con lo que se debe alcanzar unos niveles altísimos de bienestar: flotar.
En Cataluña existen 3 centros antiestrés de gravedad cero, llamados Flotarium, en los que hay unas cápsulas con forma de huevo, que son sencillamente bañeras con tapa pero con una diferencia fundamental: no te hundes.
La ingravidez se logra gracias a la alta concentración de sal en el agua: 300 kg de sales de Epsom (sulfato de magnesio) por 600 litros de agua. Este sulfato existe en las aguas termales, tiene propiedades beneficiosas para la piel y es lo que da al agua una densidad 5 veces superior a la del mar, por eso flotas sin problemas.
Y si todavía te preguntas dónde está la gracia en esto de flotar, veamos los beneficios:



