
La enfermedad del siglo XXI sigue sumando víctimas en todas partes del mundo. Sabemos que, en gran medida, depende de nosotros o no estar padeciendo obesidad, sin embargo también se conoce que el ambiente en que vivimos o el que frecuentamos y las compañías y familiares más cercanos pueden influir en el desarrollo de la enfermedad.
Un estudio basado en más de 350 investigaciones realizadas en Canadá, los Estados Unidos y Australia, afirma que la obesidad también puede verse influenciada por el lugar que habitamos.



