
Siempre que paso por las grandes superficies comerciales y veo una gran máquina de pesas me pregunto si alguien las comprará. Ciertamente me parece una buena solución para la gente que odie los gimnasios y quiera tonificar un poco en su propia casa, pero yo le veo más inconvenientes que beneficios. Vemos algunos pros y contras de tener una máquina de pesas en casa:
Lo primero de todo es el transporte y/o montaje. Si viene tal cual (que no es lo común), a ver cómo lo llevas a casa y si viene desmontado a ver luego cómo se monta eso. Por no hablar de ciertas máquinas que una vez montadas tienen menos estabilidad que otra cosa y acaban por destartalarse con el tiempo.



