
Hay un riesgo que debemos asumir todos los que practicamos deporte: tenemos mucha más probabilidad de lesiones que los que invierten su tiempo libre en actividades sedentarias. En concreto, tenermos ocho veces más posibilidades de tener una lesión de menisco.
La función del menisco en la articulación de la rodilla es similar a la del rodamiento en un sistema mecánico. La ausencia o degeneración de un rodamiento no impide la función mecánica pero sí la distorsiona generando dos efectos secundarios: fricción entre los componentes y disipación de la energía funcional.



