La dieta Montignac ha desatado grandes polémicas cuando se originó debido a las cualidades de la alimentación que se proponía, que por supuesto, no tomaba en cuenta individualidades y suponía ciertas deficiencias nutricionales y desequilibrios dietarios.
Pese a ser una de las dietas más populares como tantas otras, esta dieta basaba su propuesta en una alimentación rica en proteínas y grasas pero mínima en hidratos de carbono.
Además, plantea resultados milagrosos que difícilmente ocurren en un organismo de forma normal, tal como bajar más de 2 kilos por semana.
Debido a la gran desinformación que existe al respecto, a las alarmantes cifras de obesidad infantil y a la necesidad de contar con una solución, la gente se encuentra vulnerable a todas estas “propuestas milagrosas” que no generan resultados eficientes, sin riesgos y muchos menos, durables en el tiempo.



