
Correr en una actividad deportiva que tiene que acompañarnos a lo largo de todo el año, y es que debemos ser constantes y no abandonarla en verano cuando el calor aprieta. Muchos de nosotros cuando nos vamos de vacaciones dejamos de hacer ejercicio. Precisamente en vacaciones, cuando estamos en la playa, podemos aprovechar para correr de manera diferente a como lo hacemos habitualmente, y es que hacerlo sobre la arena, descalzos, tiene un sinfín de beneficios para nuestro organismo.
Para la gran mayoría de nosotros la playa es sinónimo de relajación, y por ello también puede ser el mejor escenario para practicar carrera. En anteriores post hemos comentado lo bueno que es correr por la arena de la playa, ya que se trata de un tipo de firme que absorbe gran parte del impacto de la zancada, protegiendo a las rodillas. A pesar de todo es un medio bastante inestable, por lo que la carrera en él es mucho más costosa, lo que conlleva una mayor sobrecarga de los músculos de las piernas. Pero existe una buena forma de correr sobre la arena de la playa, y es descalzos.



