
En primavera todo a nuestro alrededor se llena de flores de vivos colores. ¡Qué bonitas resultan a la vista! pero nunca os habeís preguntado ¿qué buenas pueden llegar a ser para nuestro paladar.?.. Si, desde luego que las flores se comen. Además de ser algo precioso para la vista es un manjar suculento para el gusto.
En la cocina actual se está extendiendo su uso tanto para decorar platos como ingrediente en ensalas, y es que su agradable sabor y sus numerosas virtudes hacen que sea el complemento ideal para nuestros platos. Además su textura y colorido dan un toque diferente y novedoso, y no sólo por su aspecto exótico, sino porque son una gran fuente de nutrientes para nuestro organísmo.



