
El otoño es tiempo de consumir frutos secos, pues además de ser la época del año en la que la naturaleza nos los brinda, son un aliado para fortalecer el organismo y tenerlo preparado para evitar enfermedades propias de esta época.
La variedad que tenemos de frutos secos es amplia, aunque debemos saber que son un alimento en sí mismos, y no un complemento. Contienen un amplio abanico de nutrientes que se suman a las cantidades diarias recomendadas, así como un gran aporte calórico. Si consumimos frutos secos como un complemento corremos el riesgo de aumentar nuestra ingesta de grasas.



