
La tendencia de los pulsómetros es integrar GPS para contar con un número mayor de datos en los entrenamientos: velocidad de carrera y distancia recorrida sobre todo. El problema es que los pulsómetros con GPS se suelen subir mucho de precio, el Polar RS300XG1 marca la excepción.
La pega es que el módulo GPS no va dentro del reloj y tenemos que adquirir el sensor G1 por separado, que siempre es más incómodo llevarlo a modo de brazalete. No obstante es una herramienta bastante asequible para entrenar, el reloj tiene un precio de 220€ y el módulo G1 de 130€, así por 350€ tenemos un pulsómetro más que completo.



