
Es habitual recorrerse todas las tiendas del planeta buscando esas zapatillas perfectas que solucionen los problemas de pronación, supinación, pie cavo, plano… Buscar estas zapatillas no es la panacea, ten en cuenta que el diseño es estándar y por mucho que sean antipronación, antisupinación o anti lo que sean, nunca se ajustarán totalmente a tu pisada.
Con el avance de los estudios biomecánicos los atletas cada vez abogan más por unas plantillas personalizadas. El especialista nos hace un estudio de nuestra pisada y según el grado de pronación o supinación ajusta una plantilla que nos irá como anillo al dedo.





Todo sabemos atarnos los cordones pero ¿lo hacemos de la forma más adecuada?



