
Los mitos alimentarios son creencias populares a las que la mayoría de las personas consideran verdaderas, pues crecen junto a ellas y se arraigan a nuestro estilo de vida desde pequeños. Sin embargo, muchos carecen de fundamento científico.
Al crecer junto a ellos, y escucharlos de parte de familiares y amigos, es normal que dichos mitos influyan en la conformación de hábitos alimentarios, pudiendo alterar nuestra alimentación e incluso, perjudicarnos. Por eso, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha elaborado una guía sobre los falsos mitos alimentarios, de la cual nuestra compañera Eunice ya nos habló en Vitónica.


