
La clara es todo un invento, cerveza mezclada con refresco o zumo de limón, una manera de rebajar el alcohol de la cerveza y darle un toque ácido y menos amargo. Una clara bien fría es otra buena forma de hidratarnos este verano, tiene todas las propiedades de una buena cerveza junto con la vitamina C del limón.
Si la hacemos con refresco las calorías se doblan practicamente, por eso el truco está en hacernos nuestra propia clara con zumo de limón diluido en agua, aunque si las calorías no son un problema para ti no hay por qué preocuparse. Un vaso de clara puede tener unas 250 kcal, algo que nos puede venir bien para recuperar energía después de los entrenamientos.


