
La crisis, los reajustes laborales y poder alternar nuestra vida familiar con el trabajo hace que en muchas empresas se estén tomando medidas al respecto y se comiencen a reducir las jornadas laborales con lo que ello conlleva para los tiempos de la comida.
En la mayoría de empresas donde se toma esta decisión los trabajadores suelen disponer de solamente media hora para comer y regresar a su puesto de trabajo. Debido a esta falta de tiempo muchas personas descuidan su dieta y recurren a alimentos poco convenientes como bocadillos, precocinados, comida rápida… Es fundamental que sepamos aprovechar el tiempo y estar preparados para alimentarnos correctamente y evitar que el cuerpo nos pase factura.




