
Las plantas son una fuente inagotable de beneficios para nuestro organismo, y es que su uso y consumo pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud o a prevenir posibles desajustes. Un ejemplo es el ginkgo biloba, una variedad que proviene del extremo oriente, concretamente de algunas regiones de China y Japón en la que se utiliza desde hace siglos.
Del ginkgo biloba se utilizan las hojas que se recolectan en otoño y se dejan secar para luego trocearlas y conservarlas para poder utilizarlas a lo largo del año en infusión. De esta manera se obtienen todos los beneficios de esta planta que aporta a nuestro organismo muchos beneficios entre los que cabe destacar su función favorecedora de la circulación sanguínea.




