
Cuando vamos al cine o estamos paseando, muchas veces consumimos gominolas como acompañamiento. Son momentos en los que estamos distraídos y no controlamos las cantidades que comemos, aunque su consumo abusivo puede crearnos obesidad, por lo que no tenemos que bajar la guardia.
La gominolas están formadas en su mayoría por azúcares, en torno a un 70 u 80% de su composición concretamente. A esto le tenemos que añadir el uso de aromas y colorantes artificiales, así como proteínas en forma de gelatina. Debido a estas altas cantidades de azúcar, las gominolas son un producto con alto contenido calórico y bajas dosis de nutrientes.



