
Cuando hablamos de lácteos pensamos en alimentos que derivan de la leche de vaca y quizá por esto, incluimos en este grupo de alimentos a la nata. Sin embargo, la nata posee mayor proporción de grasas que la leche o el yogur y representa más bien la fracción lipídica extraída de la leche, por eso, la nata no cuenta como lácteo sino que se incluye dentro del grupo de los cuerpos grasos.
Posee una elevada cantidad de grasa saturada y aunque presenta buenos micronutrientes similares a los de la leche, no podemos considerar a la nata como un lácteo fuente de proteínas o calcio, sino que más bien es fuente de grasas de origen animal.





