
Eso dice un supuesto estudio alemán publicado en la revista New England Journal of Medicine, que mirar los pechos de una mujer durante diez minutos al día alarga la vida en cinco años. Este tipo de noticias corre como la pólvora y son más mito que otra cosa o una mala interpretación científica del estudio en cuestión.
No he podido encontrar el artículo por ningún lado, pero supuestamente estos beneficios de mirar los pechos a una mujer se producen porque la excitación hace que el corazón bombé más sangre y el sistema cardiocirculatorio esté más activo, algo así como estar haciendo ejercicio.
El problema es que si no movemos un músculo no podemos comparar este acto mínimamente a estar haciendo ejercicio. El corazón como mucho incrementaría su frecuencia cardíaca en unas 20-40 pulsaciones, lo que no supone impacto alguno para mejorar ningún parámetro cardiosaludable.



