Hace unos días hablábamos sobre por qué era interesante incluir en nuestra alimentación productos ecológicos y nos centrábamos en las frutas y verduras. Hoy hemos conocido otra propiedad de estos alimentos que hace que, los que todavía no sean consumidores habituales de frutas y verduras (no necesariamente ecológicas) se planteen seriamente incluirlas en su dieta diaria. Científicos del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) han descubierto que uno de los flavonoides que forman parte de frutas y verduras, es especialmente preventivo contra el desarrollo del cáncer.
Se trata de la quercetina, un antioxidante beneficioso para nuestro organismo y que suele encontrarse en el grupo de alimentos mencionado, aunque se destaca especialmente en manzanas, naranjas, cebollas, uvas y en mayor proporción en el té negro y el té verde.

La quercetina es un pigmento natural hidrosoluble que se encuentra en alimentos vegetales como la cebolla. Además de la propiedad de colorear los alimentos, la quercitina tiene un efecto antioxidante y antiinflamatorio. 

