
La circunferencia del cuello es un indicador más de riesgo cardiovascular al igual que lo es la circunferencia de cintura, sin embargo, si se asocia cuello grande con ronquidos, estamos ante la presencia de una combinación arriesgada, pues no sólo encontramos dificultad para respirar señalada por los ronquidos sino también, mayor localización de grasa a nivel visceral indicado por el perímetro del cuello.
Entonces, además de medir la circunferencia del cuello, es importante saber si la persona ronca o no, pues ambos factores juntos determinan un riesgo mayor de sufrir apnea obstructiva del sueño y enfermedades cardiovasculares asociadas.



