
La incorrecta planificación de una rutina de entrenamiento así como la ausencia de esta o los malos hábitos posturales, son los que pueden dar origen a desequilibrios musculares que culminan afectando a nuestro cuerpo seriamente, por ejemplo, mediante síndrome cruzados.
El síndrome cruzado inferior es producto de un desequilibrio muscular en donde el psoas ilíaco y el recto femoral, junto a los aductores cortos, el tensor de la fascia lata y el grupo troncal extensor de la columna se acortan y contraen mientras que los músculos abdominales y glúteos se inhiben. Así, se genera un síndrome cruzado que puede producir lordosis lumbar y vientre abultado.



