Cualquier momento es bueno para comenzar a hacer deporte, bien si no lo hemos realizado nunca o si después de un periodo de tiempo en el que hemos estado inactivos volvemos a retomar la actividad. Sea como sea es importante tomar las medidas necesarias para iniciar la actividad de forma segura.
La prueba del esfuerzo es la mejor manera que vamos a tener de determinar nuestro estado físico para poder afrontar la actividad deportiva. Esta evaluación previa nos indicará nuestro estado de salud y la predisposición que vamos a tener frente al ejercicio. Mediante esta prueba sabremos el estado de nuestro corazón y si sufrimos algún tipo de anomalía congénita o adquirida que pueda pasarnos factura.





