
El aceite de oliva es el gran destacado de la dieta mediterránea y es un ingrediente que no puede estar ausente en nuestra alimentación si queremos cuidar la salud, pues ya son sabidos sus múltiples beneficios debido a su contenido en ácidos grasos monoinsaturados.
Para sumarse a la gran lista de beneficios que nos ofrece este aceite y su aporte de ácido oleico u omega 9, un reciente estudio publica su efecto como regulador el apetito, ya que permite mantener la sensación de saciedad y la prolonga en el tiempo.





