
Se saben los numerosos y grandes beneficios que la dieta mediterránea proporciona al organismo, sin embargo, las virtudes de este tipo de alimentación pueden mejorarse con ayuda de la coenzima Q10 que potencia los beneficios de la misma.
Al parecer, si a la clásica dieta mediterránea sumamos la coenzima Q10 y su poder antioxidante, se reducen los genes que codifican proteínas que envejecen y por lo tanto, potenciamos los efectos antienvejecimiento, cardioprotectores, y otros que se adjudican a la dieta mediterránea.












