
Cuando asistimos al supermercado a comprar en más de una ocasión nos sentimos desorientados con la cantidad de alimentos que existen y las diferentes posibilidades de conservación que se presentan. Para muchos todo esto supone un reto a la hora de elegir los alimentos que más se ajusten a su tipo de vida y a las necesidades nutricionales que anda buscando esa persona. Para poner las cosas un poco más fáciles lo que vamos ha hacer es diferenciar entre las distintas gamas de alimentos según su conservación.
En primer lugar tenemos los alimentos de primera gama. Son los que llevan un proceso tradicional de conservación como el salazón… Las verduras y alimentos frescos también entrarán en este grupo, y es que para su conservación solamente se les somete a refrigeración que oscila entre los cero y los cinco grados centígrados. Es la forma más vieja de conservar los alimentos y por ello es la que conserva mejor las propiedades de los alimentos, aunque es una forma de conservación perecedera, por lo que no debemos dejar pasar demasiado tiempo hasta que consumamos ese alimento.



