
El etiquetado nutricional es un recurso con que cuenta el consumidor para conocer un poco más los alimentos, por lo tanto, debemos aprender a utilizarlo correctamente para escoger adecuadamente en nuestra dieta. Por esa razón, debemos siempre tomar en cuenta la cantidad consumida así como la cantidad por la cual se describen los nutrientes y calorías en la etiqueta.
No olvides la cantidad consumida al leer la etiqueta de un alimento, ya que podemos llegar a conclusiones erróneas. Por ejemplo, 100 gramos de galletas bajas en grasas pueden aportar 400 Kcal, mientras que 100 ml de refresco pueden aportar sólo 45 Kcal, pero habitualmente no llegamos a consumir 100 gramos de galletas y si podemos beber 500 ml de refresco.




