
Es algo que se está convirtiendo en otra especie de mito en nutrición, el no añadir leche al té porque anula sus propiedades cardiosaludables. La razón es porque hay algún estudio que sacó la conclusión de que los flavonoides del té negro se veían anulados por la caseína de la leche.
Como hay que contextualizar todos estos estudios, decir que éste en cuestión se hizo en muy pocas personas y que sólo en el té negro. Por lo tanto podemos decir que no es seguro que la leche sea mala añadirla al té, además el té tiene muchos más beneficios.




