lesiones natación

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Tal y como os comenté la semana pasada, voy a ir repasando ,semana tras semana, las lesiones más importantes en la natación. En la primera entrada, hablé sobre el hombro doloroso y en esta ocasión me voy a centrar en las tortícolis. ¿Qué es una tortícolis? Es una contracción muscular continuada en los músculos del cuello, que provoca dolor e impotencia funcional relativa. Este tipo de lesión es muy común y aunque en la mayoría de casos es leve y no impide tener que cesar la actividad, no es muy agradable pasar días con molestias en la zona del cuello. ¿Cómo se causa una tortícolis? Se sulen producir por culpa de una mala técnica de nado, una musculatura cervical deficiente o un uso excesivo de los movimientos del cuello. Además, el estrés, las malas posturas o una deficiente hidratación, incrementan las posibilidades de sufrir esta patología. ¿Cómo evitar las tortícolis en el estilo crol? Uno de los errores más habituales que veo en los nadadores es que llevan la mirada al frente o levantan la cabeza por encima del agua. Esto provoca una híper-extensión del cuello que se traducirá, a la larga, en una lesión. Para corregir esa posición, debemos llevar la mirada más abajo, aunque nunca perpendicularmente al fondo, porque no veremos por donde vamos. Un buen consejo es mirar la “T” que se encuentra al fondo de la piscina. Otro fallo en la técnica que suele llevar a lesionarnos es hacer una rotación del cuerpo insuficiente. Este error, hará que giremos excesivamente el cuello en el momento de realizar la respiración y forcemos la musculatura. Para corregir este fallo, prueba de girar más el cuerpo. Debemos rotar 45 grados. Una ligera rotación de la cabeza debería ser suficiente para coger el aire. Como consejo para hacerlo bien, dejar siempre la mejilla y una lente de la gafa dentro del agua. Finalmente, es muy importante usar la respiración bilateral como patrón de respiración normal. Esto evita desequilibrios musculares que también pueden afectar al cuello. ¿Cómo evitar las tortícolis en el estilo espalda? La mecánica de la respiración es más simple, porque no introducimos la cabeza dentro del agua. Básicamente, la cabeza siempre debe estar alineada con la columna vertebral, con la cara paralela a la superficie del agua y mirando hacia el techo. Sin embargo, esta posición puede acarrearnos algún problema en las cervicales. La cabeza se mantiene a flote pero aguantada por los músculos anteriores del cuello que se tensan para que no se hunda. El consejo es realizar un entrenamiento gradual y aumentar, poco a poco, el volumen. Por otro lado, podemos realizar unos ejercicios isométricos de cuello que nos ayudarán a reforzar la musculatura anterior del cuello. Para finalizar, no olvidarme de deciros lo importante que es realizar estiramientos cervicales y ejercicios de relajación para prevenir este tipo de lesión. En Vitónica | Puntos a mejorar en el nado a crol Imagen | photoxpress.com

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