
Seguro que en infinidad de ocasiones hemos criticado nuestro aspecto físico. Sacarse defectos a uno mismo es una práctica muy habitual en muchas personas, y aunque parece algo totalmente inofensivo y hay quienes consideran que ser autocrítico es bueno para mejorar, en muchos casos esto puede traernos más dolores de cabeza que beneficios. Muchos especialistas han calificado a esta práctica como fat-talker o charlatanes del peso.
Cuando el aspecto físico se convierte en una obsesión toda la vida gira entorno a él aparece un problema. Algo similar es lo que les sucede a las personas que padecen este trastorno. Por norma general esta disconformidad oculta algo interno, una autoestima baja, que nosotros alimentamos con esta clase de comentarios. Es importante que sepamos si padecemos este trastorno y si el aspecto físico es el hilo conductor de nuestra vida dejando de lado el resto de aspectos de la vida.



