
La dieta mediterránea ha ganado reputación debido a sus difundidos beneficios para la salud, al proteger contra riesgo cardiovascular, enfermedades mentales, alergias y muchas otras patologías.
Pero lamentablemente, el cambio de hábitos alimenticios ha ocasionado un mayor consumo de carnes y grasas, lo cual genera que su propia población abandone la dieta.



