
Es sin duda el propósito estrella de mucha gente años tras año, apuntarse al gimnasio y ponerse en forma. Es curioso, porque es bastante la gente que acaba el año pensando en mejorar su salud, y al principio la verdad que ganas no faltan, incluso hay quien se apunta al gimnasio y aguanta unos días.
¿Qué falla en este propósito?, casi siempre falla el elegir correctamente una actividad saludable acorde a cada uno. El gimnasio no tiene por qué ser el sitio inicial donde intentemos perder esos kilos de más o ganar fuerza. Hay muchas otras actividades que harán el mismo trabajo pero con más diversión.
Para qué machacarse por ejemplo las piernas en el gimnasio si con un deporte como el pádel se trabaja muy bien el tren inferior y me divierto cien veces más. O por qué no ir a la piscina para tonificar el tren superior y hacer aeróbico en lugar de cansarnos con el típico press de banca.


