
Si has empezado a hacer dieta y últimamente notas que tu humor ha ido a peor deberíamos plantearnos qué tipo de dieta estamos siguiendo y si tiene algún déficit en nutrientes. La ingesta insuficiente de energía y la falta de nutrientes eseniciales afectan al funcionamiento del sistema nervioso y esto a nuestros estados de ánimo.
Si además del mal humor notamos estados de nerviosismo, falta de concentración o cansancio contínuo no hay más que decir, debemos de replantear la dieta porque algo está fallando, o más bien, algo nos está faltando.




