
Hay ciertos alimentos que acostumbramos a consumir juntos y que por ello, ya son clásicas combinaciones en nuestros platos, un ejemplo claro de ello son las sardinas con tomate, que además de ser una sabrosa unión, resulta una sana combinación de alimentos.
Los tomates por su parte contienen gran cantidad de carotenos con función antioxidante y poseen también vitamina A, ambos micronutrientes son absorbidos con mayor facilidad con ayuda de las grasas, lo cual en este caso lo brinda la sardina que posee grasas saludables para el organismo.


