
Llegado el invierno a todos nos gusta comer los alimentos a temperaturas más elevadas, para que nuestro cuerpo reciba el calor, así como el aroma y el sabor de los platos. Sin embargo, nunca debemos descuidar nuestra salud, por ello, al momento de elegir la cocción de los alimentos debemos ser muy cuidadosos.
Para no sumar calorías innecesarias a la preparaciones, ni perder sabor, nutrientes o aroma, lo esencial es no utilizar medios grasos ni mucha agua, pues en éste se pierden las vitaminas y los minerales hidrosolubles. Entre las técnicas de cocción, se encuentra el papillote, que permite una cocina más sana y sabrosa.



