
El agua fría es un buen aliado del deportista ya que por sus propiedades antiinflamatorias nos va a ayudar a recuperar antes y mejor. El agua fría provoca una vasoconstricción que ayuda a reducir el flujo de sangre y por tanto evita que después del deporte se produzca un exceso de inflamación y las molestias que ello conlleva.
Y cómo se produce esa inflamación al hacer deporte. Fácil, porque las fibras musculares cuando trabajan a un ritmo al que no estamos acostumbrado, levantando pesas por ejemplo o corriendo a un ritmo no habitual, se rompen en parte y eso genera una respuesta inflamatoria.






