
Recuerdo que en una película de ciencia ficción decían que los habitantes de Marte tenían un esqueleto diez veces más denso y resistente que los terrícolas, debido a que la masa de Marte era 10 veces mayor y su gravedad, por lo tanto también. El número era incorrecto (ya que los “marcianos” tienen una gravedad con una fuerza de un tercio en relación a los “terrícolas”), pero el razonamiento era interesante: existe una relación entre la densidad ósea y la fuerza de la gravedad.
El hueso es un elemento vivo que crece y se descompone al mismo rítmo y de una forma equilibrada. Este equilibrio sólo se altera durante la niñez (en la que se crea más hueso que se destruye), la vejez (en la que ocurre lo contrario, se destruye más hueso) o la enfermedad (como la osteoporosis, en la que se pierde densidad ósea de forma patológica). ¿Y cuando existe una fractura?.



