
El verano es época de viajes y cambios de rutina y horarios, algo que en muchos casos puede pasarnos factura y disminuir las defensas de nuestro organismo. Por norma general estos excesos se acaban cebando en nuestro aparato digestivo que los sufre en forma de infecciones que desencadenen en vómitos diarreas… Cuando esto nos sucede nuestras vacaciones pueden estropearse, por ello, y para evitarlo os vamos a dar algunos consejos para mantener un estómago de hierro a lo largo de todas las vacaciones.
Es importante que antes de iniciar un viaje nos informemos de la zona a la que vamos y de las características de la misma. Si en ella existe riesgo de infecciones debemos tener en cuenta que antes de nada hay que prevenir con la vacuna, y una vez que estemos allí es necesario que evitemos la ingesta de agua del grifo, consumir bebidas con hielos, frutas y verduras frescas lavadas en agua de ese lugar… Siempre deberemos echar mano de aguas embotelladas, y comprobar que están selladas y no rellenas con agua del grifo.

Es frecuente que diversos problemas de salud resurjan o aumenten su incidencia después de las Navidades debido a los cambios bruscos que las fiestas ocasionan en nuestros hábitos diarios acerca de la comida y la bebida.
