Russell Crowe vuelve a tener a los romanos enfrente y, antes de ponerse a repartir espadazos, ha dejado una foto en el gimnasio que ha llamado la atención. A sus 62 años, aparece con los brazos flexionados junto al luchador Drew McIntyre, con barba y una buena sonrisa. Han pasado 26 años desde 'Gladiator', y su nuevo personaje también tendrá que luchar. Para prepararse, Crowe cuenta que prefiere avanzar poco a poco y mantener los cambios cuando termine el trabajo.
Russell Crowe compartió la imagen durante la recta final del rodaje de 'The Last Druid', una película dirigida por William Eubank en la que interpreta a un anciano celta que debe tomar las armas para proteger a su familia y a su comunidad frente al Imperio romano.
El parecido con su aventura más famosa tiene su miga, aunque Máximo Décimo Meridio se queda en 'Gladiator'. Aquí el protagonista es un hombre inicialmente pacífico al que las circunstancias obligan a luchar. Además, Crowe tiene además en su agenda el regreso de 'Los inmortales', con Henry Cavill. Las espadas siguen teniendo trabajo para él.
"En el gimnasio con Drew McIntyre", escribió el actor en su publicación de Instagram. Contaba que estaba terminando el rodaje y que llevaban trabajando en España desde mayo.
La frase que cerraba su mensaje era mucho más sencilla: "La constancia es tu amiga". El mensaje no incluía una rutina de entrenamiento ni una dieta, pero sí esa idea de ir poco a poco para ver resultados, incluso con una película de acción por delante.
Su preparación venía de antes. En noviembre de 2025, durante su conversación en el podcast de Joe Rogan, explicó que estaba recuperando musculatura poco a poco. En la entrevista recoge su preocupación por llegar al rodaje de 'Highlander' con prisas y acabar necesitando tres entrenamientos diarios. Temía entrenar así durante un tiempo y después abandonarlo por completo.
Crowe decía que se lo estaba tomando muy despacio y que quería mantener los cambios a largo plazo. Además, había contado que estaba reduciendo las bebidas alcohólicas que solía tomar habitualmente. Su proceso incluye bastante más que levantar pesas ya que tuvo que recibir varias inyecciones para tratarse diversas lesiones que le impedían entrenar.
Para quien se anime a retomar el ejercicio, hay un punto de partida más manejable que una preparación de cine. Trabajar la fuerza al menos dos días por semana y aumentar el esfuerzo gradualmente. Se puede hacer con pesas o bandas, adaptando la actividad al punto de partida de cada persona, sin intentar recuperar en una tarde todo el tiempo que se ha pasado sin entrenar.
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