
A pesar de los muchos beneficios que la dieta mediterránea ofrece, hace tiempo que España se aleja de la misma, y la crisis acentúa esta tendencia, pues pone en riesgo la dieta mediterránea, sobre todo, entre la población de menos ingresos.
Esos son los resultados de un reciente estudio que analizó los hábitos alimenticios de unas 13000 personas de la región italiana de Molise, aunque la crisis económica pone en riesgo su seguimiento en todo el mundo y son las personas de bajos ingresos económicos los que menor adherencia a la dieta mediterránea tienen y más prevalencia de obesidad presentan.
Si bien se sabe que los ingresos económicos influyen en nuestras decisiones alimentarias, también podemos emplear algunas estrategias para mantenernos cerca de la dieta mediterránea aun en tiempos de crisis. Por ejemplo:
Hay muchas cosas que exceden nuestras posibilidades de resolución, por ejemplo, las medidas económicas que deberían ayudar a salvar una dieta que favorece la salud.
Pero en casa, podemos emplear la creatividad y aplicar diversas estrategias para que nuestra dieta no se aleje cada vez más de la saludable dieta mediterránea, pues realmente creo que es posible comer sano y barato al mismo tiempo.