
Cada vez es más gente la que se apunta a desayunar un café con un bollo. Es un desayuno rápido y sabroso, pero insuficiente y poco saludable. Si el café es sin leche prácticamente estaremos desayunando grasas y azúcares, una manera poco recomendable y saludable de empezar el día.
En el desayuno debe de haber hidratos de carbono complejos, que se van absorbiendo poco a poco a lo largo de la mañana, así nos aseguramos de tener energía constante . Los bollos tienen una buena cantidad de azúcares, que se absorberán rápidamente y en pocos minutos volemos a quedarnos sin energía, de ahí que la sensación de hambre vuelve al instante.





